Confidente, amigo, te contaré algo al oído: Una historia de amor sobre una mujer ansiada, que evoqué con ligereza ignorando sus raíces, y ahora pago mi torpeza con dulces cicatrices; convertido en un animal que hechizado y cautivo, fue presa fácil de todos sus delirios.
No tardé en saber que era ella la esencia, de la belleza y el placer. Aún así, sufrió el destierro y su magia en silencio, se fue doblegada. ¡Ayúdame a olvidar! A marchitar su recuerdo, que mudo e impasible opaca lo que soy, y desata las penas que me invaden hoy. …y que me invadirán mañana.
Un hilo de sangre visitó su cuello, por culpa de un beso que acabó en deseo por culpa de un deseo que acabo en tragedia. No hablaban las historias de que fuesen tan bellas, una figura llena de encanto de sirenas un canto todo su cuerpo era.
Cuando el rayo iluminó su verdadero rostro se perdió todo el resto de su suerte oscura; una vampira era sin dudas...
Ahora sería la sangre de juventud y vida, su eterna fuente.
A finales del siglo XIX, durante la colonización británica de la India, muchos de los habitantes locales fueron obligados a practicar su religión en secreto. Gerald, un oficial inglés, entra sin querer a un templo secreto hindú. Ahí encuentra a Lakmé, hija de Nilakantha, principal sacerdote del templo. Gerald y Lakmé se enamoran al instante. Nilakantha se entera del allanamiento al templo por parte de Gerald y busca vengarse de la referida profanación. En el bazar, Nilakantha hace que Lakmé cante con el fin de identificar al oficial Gerald. Una vez que lo reconoce, Nilakantha lo apuñala, dejándolo malherido.
Lakmé lo recoge y lo lleva a un escondite donde lo atiende durante su recuperación. Mientras Lakmé busca agua sagrada para confirmar su amor con Gerald, Frederic, otro oficial inglés, encuentra a Gerald y le recuerda sus deberes como miembro del regimiento. Cuando Lakmé regresa, se da cuenta de que, debido a las palabras de Frederic, Gerald ha cambiado y su amor se ha perdido. Ella prefiere morir con honor que vivir en desamor. Se suicida comiendo una hoja de datura.
De esta ópera destaca el conocido dueto de las Flores, cantado en el primer acto, mientras Lakmé reúne flores en el templo, antes de conocer a Gerald:
No hay que llorar porque las plantas crecen en tu balcón, no hay que estar triste si una vez más la rubia carrera de las nubes te reitera lo inmóvil, ese permanecer en tanta fuga. Porque la nube estará ahí, constante en su inconstancia cuando tú, cuando yo -pero por qué nombrar el polvo y la ceniza-. Sí, nos equivocábamos creyendo que el paso por el día era lo efímero, el agua que resbala por las hojas hasta hundirse en la tierra. Sólo dura la efímero, esa estúpida planta que ignora la tortuga, esa blanda tortuga que tantea en la eternidad con ojos huecos, y el sonido sin música, la palabra sin canto, la cópula sin grito de agonía, las torres del maíz, los ciegos montes. Nosotros, maniatados a una conciencia que es el tiempo,no nos movemos del terror y la delicia, y sus verdugos delicadamente nos arrancan los párpados para dejarnos ver sin tregua cómo crecen las plantas del balcón, cómo corren las nubes al futuro. ¿Qué quiere decir esto? Nada, una taza de té. No hay drama en el murmullo, y tú eres la silueta de papel que las tijeras van salvando de lo informe: oh vanidad de creer que se nace o se muere, cuando lo único real es el hueco que queda en el papel, el golem que nos sigue sollozando en sueños y en olvido.
Me tengo que ir a comprar las pinturas con las que me disfrazo todos los días para que nadie adivine que tengo los ojos chiquitos (como de ratón o de elefante). Estoy yéndome desde hace una hora pero me retiene el calor de mi cuarto y la soledad que, por esta vez, me está gustando y los libros que tengo desparramados en mi cama como hombres con los que me voy acostando, en una orgía de piernas y de brazos que me levantan el desgano de vivir y me arañan los pezones, el sexo, y me llenan de un semen especial hecho de letras que me fecundan y no quiero salir a la calle con la cara seria cuando quisiera reír a carcajadas sin ningún motivo en especial más que este sentirme preñada de palabras, en lucha contra la sociedad de consumo que me llama con sus escaparates llenos de cosas inalcanzables y a las que rechazo con todas mis hormonas femeninas cuando recuerdo las caras gastadas y tristes de las gentes en mi pueblo que deben haber amanecido hoy como amanecen siempre y como seguirán amaneciendo hasta que no nos vistamos de dinamita y nos vayamos a invadir palacios de gobierno, ministerios, cuarteles... con un fosforito en la mano.
Otoño en el tiempo, mientras vuelan las hojas amarillas, comprendo la desidia con la que me mirabas. Qué raro es pensar ahora en la soledad o el frío, en el calor o en el olvido, si al final, ambos intuímos correctamente que nuestra pasión nos haría tropezar.
"Hoy conocí a un genio en el tren como de seis años de edad; se sentó a mi lado y, mientras el tren corría por la costa, llegamos al océano. el niño me miró y me dijo: el mar no es nada bonito.
What?
Blog dedicado a todos los movimientos artisticos especialmente el Kitsch.
Kitsch define al arte que es considerado como una copia inferior de un estilo existente. También se utiliza el término kitsch en un sentido más libre para referirse a cualquier arte que es pretencioso, pasado de moda o de mal gusto. (Wikipedia). Un escondite para toda la "basura" artistica contenida en la publicidad, música, pintura, fotos, etc. Bienvenid@ al escorial.